Hace siglos la atracción del pueblo era ir al coliseo romano a ver como unos animales se comían a personas. Hoy ese circo romano ha evolucionado hasta convertirse en el Futbol. Sin lugar a dudas este magnífico deporte es la evasión de la gente a problemas varios, pero eso no debería significar sobrepasar ciertos límites que continuamente se saltan sin que pase nada. Las hemos visto de todos los colores, siendo lo peor diversas muertes a causa de forofos que no saben ser personas normales. De entrada un deporte donde pueden entrar menores a un recinto donde frases como “arbitro muérete”, “hijo de p”, “me cago en tus muertos”, “te vamos a matar” y cosas similares ya me deja frío. Sinceramente creo que se debería prohibir la entrada en los estadios de futbol a menores de edad. Que conste que esto que digo sé que es una salvajada, pero más salvajada me parece que se conviva un ambiente así con menores de edad. Una solución la preferiría, pero como eso no es posible, preferiría una ley así de bestia y cruel.
Lo sucedido este fin de semana en la liga belga, directamente es de juzgado de guardia. Steven Defour regresaba al que fue en su día su estadio, el del Standard de Lieja del cual salió de manera de manera controvertida. Esta temporada ha regresado a la liga belga, pero recalando en el Anderlecht, máximo rival de su antiguo equipo. Parece ser que eso ha sido motivo suficiente para que el fondo más radical sacara una pancarta donde se podía leer “Rojo o muerte” junto a una imagen de una especie de Jason con la cabeza de Defour decapitada. Sinceramente me parece un acto escandaloso, y más escandaloso es que el partido no se pare, se suspenda o similar. En que están pensando los máximos dirigentes?, hasta donde se tiene que llegar?.

