Sumario del día: En Androidealmando, el gobierno español tumba a Google. En Plus, Gente que se busca la vida en las ciudades. En Cine, El ultimo samurái vs La leyenda del samurái
Hoy me gustaría hablar un poco por encima de aquellas personas que nos encontramos en nuestro entorno intentados ganar la vida de la manera que pueden, personas como los limpiacristales y los que van en el metro, diferentes personas con diferentes historias, algunos han llegado a ese punto por mala suerte y otros simplemente han ido a buscar esa mala suerte hasta encontrarla. Hasta no hace demasiado tiempo, para aquellos que viajan en coche por la gran ciudad, cuando se paraban en un semáforo había un denominador común, los limpiacristales. Esas personas que iban hacia tu coche y te hacían entrar en tensión, como si te batieras en un duelo del lejano oeste, apoyabas el dedo en la palanca del limpiacristales a la par que le hacías algún gesto de negación o mueca claramente comprensible y él/ella te ponía en una esquina un corazón de jabón estratégicamente colocado de manera que aunque le dieras al limpia no se acababa de ir. Si señores, somos afortunados de haber vivido una época que tiene pinta de haberse acabado.
Hoy me gustaría hablar un poco por encima de aquellas personas que nos encontramos en nuestro entorno intentados ganar la vida de la manera que pueden, personas como los limpiacristales y los que van en el metro, diferentes personas con diferentes historias, algunos han llegado a ese punto por mala suerte y otros simplemente han ido a buscar esa mala suerte hasta encontrarla. Hasta no hace demasiado tiempo, para aquellos que viajan en coche por la gran ciudad, cuando se paraban en un semáforo había un denominador común, los limpiacristales. Esas personas que iban hacia tu coche y te hacían entrar en tensión, como si te batieras en un duelo del lejano oeste, apoyabas el dedo en la palanca del limpiacristales a la par que le hacías algún gesto de negación o mueca claramente comprensible y él/ella te ponía en una esquina un corazón de jabón estratégicamente colocado de manera que aunque le dieras al limpia no se acababa de ir. Si señores, somos afortunados de haber vivido una época que tiene pinta de haberse acabado.
Nadie se ha parado a pensar realmente en esto?, como es
posible que antes, al menos en Barcelona en muchísimos semáforos encontrábamos
a personas queriendo limpiar cristales y ahora no vemos ni uno solo. Ahora hay
muchos que van mutilados, o directamente son vagabundos que piden sin más.
Antes al menos ofrecían un servicio, o bien te lavaban el cristal, o te ofrecían
clínex o cosas similares, ahora hay mucho que pide y pocos que ofrecen algo. Al
menos en la ciudad donde resido es lo que veo. Quizás algún grupo de jóvenes que
hacen malabares pero casos puntuales. Todo me hace pensar que esa época de los
limpiacristales se ha esfumado del todo.
Si hablamos de transporte público, aquí el abanico es
bastante más amplio. En el metro podemos encontrar una infinidad de artistas y
de cara duras. Artistas los hay, gente que por lo que sea tiene que tocar en el
metro, y hay muchos de ellos que lo hacen realmente bien. También es cierto que
por cada uno bueno que hay salen tres frikis que cogen un micro y se piensan
que son Frank Sinatra, pero bueno, tienen su gracia y a mí personalmente me
alegran las mañanas. Tenemos un gran número de personas que venden productos
varios, especialmente mecheros. Ahora está muy de moda los chinos, cada vez hay
más, y curiosamente los días de lluvia, nunca falla el chino que vende
paraguas. Que arte, la verdad es que en el metro hay un montón de historia.
Lamentablemente de lo que abunda más son de caraduras,
explotados y explotadores. Hay mucha gente que vive de no hacer nada, han visto
que se puede sobrevivir o incluso vivir bien sin hacer nada más que poner el
cazo. Personalmente conozco a uno que se gana muy bien la vida, cada día
consigue de entre 50 y 70 euros por el simple hecho de pedir. Realmente es una
cantidad interesante, cierto es que es dinero negro, pan para hoy y hambre para
mañana, pero señores hay que admitir que es una gran cantidad. Conozco otro
caso de un tío que debe estar bastante mal de la cabeza, o el morro que tiene
es de campeonato. Va por el metro como una persona normal, pero cuando llega un
tren, entra y empieza el espectáculo, se pone de rodillas en el suelo y empieza
a gritar que tiene hambre, que tiene dos hijos, que está enfermo, que necesita
ayuda, que no le dan trabajo…, bastante molesto la verdad, y más cuando lo ves
bajar donde tú y saca su estupendo Smartphone y se pone a enviar WhatsApps. Por
último y quizás el que últimamente me molesta más, el de los que van con el
papelito y el paquete de clínex o chicles, que lo pongan al lado mío me da
igual, pero que me lo pongan encima de la rodilla o del brazo me molesta
bastante, que hagan lo que quieran pero no es necesario llegar a ese punto. Por
cierto, curioso que van con esos papeles escritos a máquina o a ordenador,
fotocopiados y curiosamente muchos o la mayoría contienen errores gramaticales
o de ortografía perfectamente pensados para dar pena.
En fin, un verdadero circo el transporte público, yo no soy
de dar dinero, quizás en alguna ocasión le he dado una moneda a un músico que para
mí es un artista con mayúsculas y que me conmueve tanto el cómo su música, pero
a esos que ponen el cazo, o van con el perro medio drogado para dar pena,
precisamente eso no me dan más bien otra cosa. Quisiera también destacar a un
grupo, Casete o como se quieran escribir porque la verdad no lo sé,
son dos hermanos que van por los trenes de cercanías cantando rap, son buena
gente, también les he dado alguna vez alguna moneda, hacen música sobre
actualidad y alguna de sus canciones son bastante pegadizas. Espero que algún
día en vez de invertir en esos móviles molones que llevan lo hagan en un buen
equipo porque el que llevan es bastante desastroso y distorsiona un poco. Pero
vamos son una gente que si tenéis la suerte de cruzaros con ellos por los
trenes de Barcelona, veréis el buen rollo que dan.
Hasta aquí mi pequeño repaso por las diferentes personas que
podemos encontrar por nuestro querido transporte público y por nuestras calles,
todo eso en Barcelona aunque entiendo que en otras ciudades también ocurre lo
mismo.
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