Parece mentira como el ser humano es capaz de hacer cosas tan sumamente mal. El tema de los discapacitados es algo extraordinario. Hemos pasado del abandono absoluto para este gremio, puesto que hay que recordar que ciegos ha habido toda la vida, y hasta hace relativamente poco no se les tenía en cuenta para nada, a demostrar que el exceso de intentar demostrar que piensan en los discapacitados en exceso. Hoy me quiero centrar especialmente en los semáforos para ciegos, principalmente porque cada vez están más extendidos y personalmente creo que son un tremendo error aparte de un verdadero incordio.
En muchas zonas de las grandes ciudades se lleva tiempo instalando unos semáforos que emiten un pitido realmente desagradable. La función del mismo es alertar a los invidentes de cuando pueden pasar o cuando no. No es cuestión de ser poco solidario, o ser insensible, pero sabéis cuantos invidentes pasan por el mismo lugar al cabo del día?. Bueno, seguramente la cifra que estéis pensando es de 0 a 2 entre los miles de personas que pueden pasar, con lo cual la estadística deja bastante claro lo que hay. Supongo que se hace un estudio de la zona y se ponen con prioridad en zonas donde se sabe que reside algún invidente, pero de todas formas es evidente que la proporción es brutal.
