Me resulta gracioso oír a los huelguistas cuando hablan de huelga como un derecho que tenemos todos los ciudadanos. Curioso que ese derecho desaparezca cuando hacen una huelga y una persona no quiere trabajar, como ha sucedido en Barcelona recientemente con la huelga de taxistas, donde un taxista que ejercía su derecho a trabajar fue retenido y vio como su herramienta de trabajo era destruida por sus propios compañeros. ¿Donde está el derecho?, Porque unos pocos o muchos defiendan una idea tengo que apoyarla o soy malo?, me parece que eso tiene un nombre y está muy alejada del derecho o la libertad. Si de verdad tengo que asumir como normal que lo que se denominaban piquetes informativos, hoy se podrían llamar acosadores o delincuentes, puesto que no veo muy normal que a un autobús se le rompa el retrovisor o se le pinte sabiendo que si se pone en marcha estarían cometiendo una infracción grabe, o que un centro comercial tenga que contratar seguridad para que no les metan pegamento en las cerraduras, o cosas del estilo.
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miércoles, 23 de julio de 2014
lunes, 14 de abril de 2014
Blanco y negro
Desde hace años, las manifestaciones en nuestro país tienen un aliciente interesante, el número de asistentes. Según el gobierno un dato, según los organizadores otro. Quizás esto no cobraría más relevancia si no fuera porque esas cifras son como el blanco y el negro, es decir, no tienen absolutamente nada que ver. Si la manifestación es contra el gobierno, su gestión, recortes, impuestos, o cualquier cosa de esas que estamos últimamente demasiado acostumbrados, si hay entorno a los dos millones, como en una de las últimas, para el gobierno había 350 mil.
Esos datos son directamente inaceptables, y más teniendo en cuenta que sacar una cifra muy aproximada es tan sencillo como tantas personas en un metro cuadrado multiplicado por la distancia. Seguramente no vamos a tener un dato exacto, pero el margen de error nunca de la vida puede ser más de un millón y medio. Curiosamente y en algún caso se ha dado últimamente, cuando la manifestación es contra Eta, o cosas similares, los datos siempre tienden a ser exactos o incluso inflados. Y se han mostrado pruebas gráficas, donde en una manifestación organizada o apoyada por el gobierno ha habido más de un millón, y curiosamente en el mismo escenario, con un volumen similar, han sido 350 mil.
Fuentes internas de la policía, no han ocultado que el gobierno siempre maquilla esas cifras para su beneficio, lo cual no ayuda en absoluto, puesto que lo que debería primar es la transparencia tanto para bien como para mal, o al menos así lo veo yo. De siempre he valorado más a una persona que me dice las cosas malas en el caso que las haya, que el que siempre dice bien, bien, bien. Sencillamente porque el ser humano tiene el don de mejorar, ante las adversidades se crece, y si se maquillan los errores, seguro que se seguirán cometiendo porque no los veremos.
Quizás un tema importante que me preocupan de las manifestaciones son sus finales, siempre por grupos antisistema que revientan las marchas por muy ejemplares que hayan sido. Es una lástima ver como todas las manifestaciones tienen el mismo resultado, dos, diez, o cien revientan todo lo que otros han conseguido. Se está empezando a hablar de delimitar los lugares donde se manifiesta la gente, cercarlos en un lugar donde puedan expresar sus quejas, aunque esa opción difícilmente va a ser aprobada o aceptada, entre otras cosas porque toda manifestación lo que busca es hacer contra más ruido mejor, y delimitarlos en un espacio determinado eso moriría. Quizás lo más sencillo seria evitar que vayan con la cara tapada, eso normalmente tiene como resultado problemas.
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