Androidealmando Plus: Pegatinas del infierno.

lunes, 24 de febrero de 2014

Pegatinas del infierno.

Recientemente un ciudadano jubilado fue noticia por acumular multas por valor de 155 mil euros por colgar carteles en los cuales se anunciaba para hacer mudanzas, y cosas similares. El ciudadano descubrió la deuda que tenia con el ayuntamiento en forma de multas cuando fue a pagar el impuesto de circulación del vehículo. Imaginen la cara que se le debería quedar al hombre cuando le dijeron que acumulaba 364 denuncias por el mismo motivo. Curiosamente el ayuntamiento de Barcelona se escuda en que no se ha podido contactar con el denunciado puesto que en las direcciones que salía no estaba.
Lo más curioso del caso es la espontánea reacción del denunciado, el cual dijo que en todos los carteles por los cuales de denuncian, aparece su número de teléfono y que si quisieran contactar con el era tan sencillo como llamarle. Evidentemente con este argumento simple y lapidario dejan a la administración pública a la altura del betún, puesto que es un sistema deficiente, donde se emplean fondos públicos (cartas, personal para entregar las notificaciones...) cuando una simple llamada podría solucionar rápidamente el problema. La cuestión es que si este tipo de actividad es ilegal y multado, porque el gremio que se dedica a reparaciones de cerraduras y similares si que pueden poblar los interfonos con pegatinas?
Realmente es muy desagradable que una comunidad de vecinos decidan invertir en un interfono nuevo, y que al pasar unas semanas, ese flamante nuevo interfono parezca que tenga diez años, y todo a causa de las pegatinas indiscriminadas de esos pobre trabajadores que por dos euros la hora se dedican a pegar pegatinas en todo el perímetro que delimita la entrada a una portería o local. Da igual interfonos, puertas, persianas, pegan en todos lados y no sólo eso, sino que en muchas ocasiones esas pegatinas están tan bien diseñadas, que al ser extraídas se rompen dejando marcas y siendo muy complicada su extracción.
Quien defiende a los vecinos de este tipo de conducta?, porque un jubilado no puede anunciarse y ellos si?.La diferencia es un pequeño cartel y una pegatina. Porque el  ciudadano tiene que tener la sensación de indefensión ante el sistema, que aprieta y aprieta sin parar mientras a los poderosos los deja al margen?. Porque nadie frena este tipo de actividad?, porque tenemos que despertar con los interfonos llenos de pegatinas de varios anunciantes, porque por norma general hay un código no escrito por el cual ponen la pegatina al lado de la otra, de manera que en una semana tranquilamente puedes tener dos o tres pegatinas en el mejor de los casos.

Conclusiones, como usuario que sufro este problema, he llegado a la conclusión que am próximo que me pegue una dichosa pegatina de estas voy a llamarlo para que vengan a reparar, y cuando llegue el empleado que seguramente es un mandado y no tiene nada que ver con la manera de actuar de su jefe se va a tener que ir sin hacer nada y mosqueado al explicarle la situación. Su jefe se va a pillar un buen mosqueo y va a perder ese tiempo por su mala actuación. Eso es lo que debería hacer, pero sabéis porque posiblemente no lo haga?, porque quizás el jefe me denuncie por solicitar un servicio inexistente, acabe teniendo que ir a declarar, y acaben acusándome de engaño cuando el culpable de todo el problema es el otro. Con lo cual, seguiré quitando etiquetas y maldiciendo este tipo de sistema que permite que pasen estas cosas sin que puedas hacer nada. 

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