Seguramente muchos de nosotros tenemos
ilusiones, sueños, pensamos en un mundo mejor, un mundo sin guerras, sin
muertes, sin robos, en definitiva, un mundo mejor. Yo personalmente he llegado
muchas veces a la conclusión de que si el mundo no es mejor es porque no se
quiere que sea así. Es muy sencillo, por poner algún ejemplo, se firman
tratados para la reducción de contaminación, una hoja de ruta que luego no se
cumple, de verdad me van a decir que no se puede reducir la contaminación de fábricas
que se exceden cerrándolas u obligándolas a cumplir con la normativa?.
Claro que se puede, pero el problema de todos
y cada uno de los gobiernos es que dependen de las grandes empresas y les ponen
la alfombra roja. Eso por ejemplo es lo que ha pasado en Madrid con el magnate
de los casinos, seguro que muchos de vosotros recordareis el caso del “Eurovegas”,
el gobierno de Madrid cedía los terrenos, incluso se modificaba la ley del
tabaco, se rebajaban impuestos entre otras locuras por beneficiar al magnate y
conseguir que se decidiera por nuestro país para instalarse. Eso creo que es
una locura, y que por desgracia pasa en todos los ámbitos de la vida.
