Androidealmando Plus: La policía de Gales mata a un caníbal. Violencia de género 2.0

martes, 11 de noviembre de 2014

La policía de Gales mata a un caníbal. Violencia de género 2.0


Empieza a resultar una noticia demasiado común el que la policía acabe con la vida de personas con actitudes caníbales. Realmente es sorprendente que se pueda especular con noticia normal algo así, pero es la verdad. En el último año hemos visto ya varias personas que son reducidas y normalmente mueren por estar bajo los efectos de drogas que ayudan a este tipo de conducta. Hay que decir que expertos en la materia aseguran que no existe una droga caníbal, sino que son la suma de varias sustancias estupefacientes las que hacen un coctel explosivo que deriva en una actitud tan deleznable.

Os pongo en antecedentes para que aquellos que no sepan exactamente que ha sucedido tengan los máximos datos en la menor lectura posible. País de Gales, dos agentes acuden a un alberge por la llamada de un trabajador que alerta de que en una de las habitaciones se está cometiendo un delito. El delito en cuestión es que un hombre de 34 años, Mathew Williams, el cual había salido hacia 15 días de prisión tras cumplir cinco años de condena por haber agredido brutalmente a ex pareja, Cerys Marie Jemm de 22 años, se la estaba comiendo literalmente (la cara). Los agentes redujeron al perturbado mediante una pistola que le descargó 50 mil voltios. El agresor dejó de respirar suponemos que como consecuencia de la descarga junto con el coctel de drogas que llevaba.


Hay que recordar que la función de este tipo de arma es la de reducir sin causar la muerte. Cierto es que en muchas ocasiones se causa la muerte del reducido por casusas varias, ataque al corazón, fallo respiratorio,…, pero en principio es un riesgo asumible puesto que el de la pistola tiene un riesgo superior, provoca más escándalo y es más peligrosa. Con lo cual no voy a ser yo quien comience una campaña contra las famosas pistolas porque las veo como una herramienta buena y necesaria. Respecto a lo sucedido sí que tengo muchas cosas que decir, primero de todo que el sistema falla, una y otra vez lo vemos, y creo que no es cuestión de intentar reinsertar en la sociedad a un enfermo mental, creo que en esta ocasión el problema es la mujer. Porque intentar reinsertar a un desequilibrado cuando se puede trabajar en intentar curar a una enferma. Si señores, ella es una enferma, alguien que crea una dependencia de aquel que la agrede.


Eso se puede curar, hay que trabajar más en esa dirección, no es posible que una mujer que ha sido brutalmente agredida a los 17 años y ve como su ex pareja entra en prisión por dicha agresión cinco años después y quince días después de que salga de la cárcel, acuda a su llamada y la cosa termine así. Son muchas ya las agredidas que acuden a la llamada de su agresor y eso debe cambiar. Estoy seguro que si se trabaja en otra dirección, poniendo más hincapié en la agredida, obligándola a pasar por un proceso de reeducación se puede conseguir que el número de víctimas por violencia machista se reduzca. Obligar a una persona a que denuncie a su agresor es complicado, pero una vez se ha dado ese paso, hay que evitar que se repita y la única manera es separar es separar obligatoriamente a la pareja, por las buenas o por las malas, hay que recordar que cuando hay una denuncia por malos tratos hay unas pruebas y evidentemente si se lleva a trámite es porque la cosa no ha sido un calentón de una bofetada (que no la defiendo) pero ha sido cosas más serias. 

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