Con la trágica muerte en el incendio del Vendrell de estos días, ha vuelto a salir a relucir alguna injusticia que el ser humano comete contra sus semejantes. Es comprensible que la familia se encuentre mal, que quiera sacarse la rabia que deben sentir, pero es totalmente injusto que se intente culpar a los bomberos de negligencia a la hora de extinguir el incendio. Algunos vecinos y los mismos familiares quieren denunciar a los bomberos alegando que tardaron demasiado tiempo en realizar las actuaciones pertinentes. Se sabe que llegaron al lugar en menos de cinco minutos, y las quejas de los presentes viene a que tardaron más de quince minutos en proceder. Quizás estos vecinos no tuvieron en cuenta que los bomberos son personas, y que ante todo primero está su seguridad, y que pese a que algún bombero descerebrado que quiere actuar de héroe se salta las normas de seguridad para intervenir en un caso, lo habitual y lógico es primero mirar la manera de entrar sin poner en riesgo a nadie, y luego proceder. Quizás las series policíacas o de bomberos que entran en una escena complicada y salen con uno o dos víctimas entre los brazos han hecho mucho daño. Y repito que entiendo el dolor de las familias, pero hay que ser realista.
Hay muchas profesiones donde ocurren este tipo de injusticias, como los médicos, en especial los de primeros auxilios que acuden a escenarios complicados. En más de una ocasión he tenido que ver como se le increpaba al sanitario por no darse prisa al atender al paciente, cuando seguramente el sanitario está valorando el escenario mientras se equipa para proteger su salud, con guantes entre otras cosas, para evitar cualquier tipo de contratiempo.
El ser humano en este tipo de casos suele ser muy injusto, y eso hace que los profesionales tengan que tener un punto de paciencia extremo pasa evitar caer en la paranoia y la injusticia de aquel que está viendo a su familiar y conocido en peligro. Pero bueno, lo importante es que la mayoría de los que estén ante un tipo de situación complicada, es entender que ese profesional lo que debe hacer y hace de manera correcta es primero estudiar la situación, tomar las medidas de protección necesarias y luego actuar.
En la mayoría de casos donde podemos ver este tipo de injusticia, se suele dar el caso de que ha sido por una negligencia o un accidente, con lo cual, las personas cercanas del accidentado deberían entender que dos o tres minutos difícilmente van a cambiar la situación del siniestrado. Y vuelvo a repetir que entiendo perfectamente los momentos de tensión y de impotencia que se sienten en ese momento, incluso no condeno ese sentimiento, solo intento plasmar lo que ocurre. Lo correcto seria dejar al profesional trabajar y tomar las decisiones que correspondan, que para eso está formado, pero en vez de eso el ser humano se pone nervioso y tiende a retrasar o complicar la faena del profesional. Es comprensible pero no debería de ser así.
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